Al presentar el libro Feminicidio en México. Aproximación Tendencias y cambios 1985-2009, el presidente de la Junta de Coordinación Política, diputado Armando Ríos Piter, precisó que la obra tendrá que ser la plataforma para revisar el marco jurídico y evitar una “subcultura”, en dónde las propias leyes generan o permiten que exista éste fenómeno.Ante ello, dijo que el homicidio en hombres con arma de fuego es de 70 por ciento, mientras que en las mujeres es el 40 por ciento; que va incrementándose debido a la proliferación de armas, además de que sufren lesiones con armas punzocortantes, ahorcamientos, quemaduras, de dos a tres veces más que la frecuencia en que ocurren en los hombres, sin contar los daños que sufren antes de su muerte.
En su intervención, la presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres, Rocío García Gaytán, precisó que el estudio permite presentar evidencias a los estados para homologar las penas, además de que propone acciones directas para detenerlos y sancionarlos.
Dijo que es importante que México homologue sus penas, ya que mientras algunos estados, cuando sancionan los feminicidios de 16 a 41 años, más bajo que el homicidio calificado, algunos lo castigan de 40 a 70 años.Informó que hay estados que a pesar de contar con la tipificación de este delito, no han girado ninguna orden de protección, lo que lo hace contraproducente, ya que puede evitar que se sigan contabilizando los feminicidios.
Señaló que el documento permite crear políticas públicas desde la perspectiva de género, así como medidas para atender y sancionar la violencia, “si analizáramos cuánto le cuesta al estado la violencia contra las mujeres, en salud, en empleo o de niñas que dejan de ir a la escuela por este problema, se sensibilizarían de lo grave que es el feminicidio”.
Agregó que el gran desafío es que el Sistema de Justicia tenga una visión de género y que cuente con las herramientas técnicas, teóricas y jurídicas necesarias para sancionar un crimen por el hecho de ser mujer.
Por su parte Ana Güezmes García, directora regional de ONU Mujeres para México, Centroamérica, Cuba y República Dominicana, dijo que la obra es un reconocimiento a la memoria de 34 mil mujeres víctimas de homicidios ocurridos en los últimos 25 años, y a las defensoras de los derechos humanos, madres, hijas, hermanas que se dedican a la búsqueda de la justicia.
Asimismo, a las mujeres desaparecidas que muchas veces son re victimizadas por los sistemas de Procuración de Justicia, incapaces de dar respuesta a su situación.
“Estas cifras, reflejadas en la obra, nos duelen, nos indignan, nos llaman a la acción de una respuesta urgente; la violencia contra las mujeres viola el derecho a la vida, el derecho a vivir sin violencia, a la dignidad, a la libertad, a la seguridad, a no ser sometida a tortura, en donde además se les niega el derecho a la justicia y a la reparación del daño”, afirmó.
Informó que la obra se suma al convenio de colaboración conjunta entre el Sistema de las Naciones Unidas con la Cámara de Diputados, para la prevención, sanción, atención y eliminación de la violencia contra las mujeres y niñas.
En su intervención, la directora de la campaña “Únete para poner fin a la violencia para las mujeres”, Nadine Gasman, precisó que en México, en los últimos 30 años han asesinado a más de mil 200 mujeres cada año, ocupando una de las tasas más, altas a nivel mundial.
Coincidió en que son necesarios mayores esfuerzos políticos y sociales para que las mujeres alcancen el derecho a vivir una vida libre de violencia.
La obra fue realizada por la Comisión Especial para Conocer y dar Seguimiento a los Feminicidios Registrados en México, en colaboración con el Instituto Nacional de las Mujeres, ONU Mujeres y el Colegio de México para dar respuesta a la violencia de género y a la impunidad que la envuelve.
Fuente: Cámara de Diputados